ÁNGELES CAÍDOS

En la actualidad ARAN colabora con varios artistas de proyección internacional para la creación de sus primeras obras en Realidad Virtual.

La producción para la artista Marina Núñez es la reinterpretación de la instalación Ángeles caídos (2008), trasladando la pieza a contextos de Realidad Virtual. Las nuevas tecnologías de lo virtual abren la posibilidad de releer algunas concepciones vertebradoras de la estética de la artista, como la visualización de la ciencia ficción y la inmersión en entornos puramente inmateriales y simbólicos, donde lo monstruoso emerge como zona de devenir.

Las hibridaciones (Latour) entre humanismo y transhumanismo y la aparición de ciborgs que abren una subjetividad inexacta (Haraway) se muestran a través del propio medio tecnológico, en el que el espectador, equipado con unas gafas de Realidad Virtual, se convierte en una entidad nómada, esquiva y micrológica. Tanto el deseo de transgredir los límites del cuerpo como la imposibilidad cultural de atravesar las totalizaciones de la ontología se materializan, en Ángeles caídos, en una identidad indefinida, opuesta a los constructos pretendidamente naturales revelados, históricamente, como elementos de control y poder.